Toqué mi punto más bajo con 300 dólares en una tarjeta de crédito. Con eso me mudé a Estados Unidos a empezar de cero.
Ahí descubrí una habilidad que en mi país ni se conocía: cerrar ventas para otras empresas, desde casa, sin ser dueño de nada.
Rompí mis miedos y cerré mi primera venta de 2,000 dólares. Hoy esa misma habilidad me ha dejado cerrar más de un millón de dólares, desde donde esté, sin salir a buscar un solo cliente.
Y estoy aquí para enseñarte el camino.
Jesús Laboy